Mascarilla en el trabajo

Uso de la mascarilla en el transporte público

Mascarilla en el trabajo

Dentro del uso de la mascarilla en el trabajo, queremos abordar también el trayecto al trabajo. El uso obligatorio de una mascarilla para toda persona que utilice el transporte público (tren, metro, autobús, tranvía, avión, barco) está previsto en la actual ley de protección. Esta obligación es una medida de salud pública destinada a proteger a la población en general.

Toda persona que utilice el transporte público está obligada a llevar una mascarilla contra la propagación del virus:

  • una mascarilla de uso sanitario, mascarilla de protección respiratoria del tipo FFP o mascarilla de uso médico conocida como «mascarilla quirúrgica«,
  • una mascarilla alternativa para uso no sanitario o una mascarilla reutilizable para «el público en general».

La empresa, no está obligada a proporcionar la mascarilla que debe usarse en el transporte público, para acceder al puesto de trabajo. Por lo tanto, el mantenimiento de esta mascarilla no es una obligación para el empresario.

Al llegar al lugar de trabajo, debe garantizarse que los empleados apliquen y cumplan las medidas de prevención previstas por el empleador a fin de evitar la propagación del virus en el lugar.

Medidas a tomar cuando un empleado llega a la empresa con mascarilla

Es aconsejable presentar a los empleados y comentar las medidas preventivas establecidas para la recepción en la empresa, debido a los riesgos vinculados a la introducción del virus después de un viaje en transporte público en particular.

Cuando el empleado llega con una mascarilla, es aconsejable:

  • si se trata de una mascarilla de un solo uso, tirarla en un receptáculo, forrado con una bolsa de plástico, proporcionada por el empleador para este fin o,
  • si se trata de una mascarilla alternativa lavable: colocarla en una bolsa de plástico, que será cuidadosamente sellada para que el empleado pueda llevarla a casa para su limpieza.

En todos los casos, el empleado debe lavarse las manos o frotárselas con alcohol antes de realizar cualquier actividad en el lugar de trabajo.

Se recordarán periódicamente las medidas para alentar a los empleados a mantenerse vigilantes.

Habida cuenta de las medidas preventivas adoptadas por el empleador tras la evaluación de los riesgos, pueden darse dos situaciones en el lugar en cuestión:

Usar una mascarilla no impuesta por el empleador en la empresa

Durante el primer día en el lugar, se presentan y comentan las medidas de distancia y los nuevos métodos de organización del trabajo. El empleador se asegurará de que las medidas de protección colectiva (reducción de la presencia de personal, ajuste del horario de trabajo, medidas de distancia, configuración del lugar de trabajo) se consideren suficientes en vista de la situación específica de la empresa y que, por consiguiente, no se requiera el uso de mascarillas en el lugar de trabajo.

Uso de mascarillas impuestas por el empleador en la empresa

El empleador puede imponer el uso de una mascarilla en el lugar de trabajo (de forma permanente o sólo en determinadas zonas) además de medidas de distanciamiento y medidas de barrera.

Por lo tanto, en la recepción, el empleador proporcionará la mascarilla o las mascarillas (según las tareas a realizar) y recordará al empleado verbalmente y por escrito:

  • las precauciones que deben tomarse para colocar la mascarilla en la cara y quitarla sin contaminación;
  • las áreas en las que es necesario, si es necesario (pasillos, áreas sociales, etc.);
  • la importancia de señalar cualquier deterioro de la mascarilla que pueda afectar a su eficacia;
  • las medidas adoptadas para garantizar la limpieza después de su uso;
  • los procedimientos para recoger las mascarillas usadas si son desechables.

¿Es obligatorio llevar mascarilla en el trabajo?

El uso de una mascarilla, combinado con el respeto del resto de medidas (distancia física de al menos 1 metro, higiene de las manos, etc.) se recomienda encarecidamente a los empleados en espacios cerrados y compartidos, durante toda la jornada laboral.

Basándose en la evaluación de los riesgos y en los principios generales de prevención, deben aplicar a continuación medidas técnicas y organizativas de eficacia equivalente para garantizar la salud y la seguridad de sus empleados (gestión de los flujos evitando los cruces, empleados que trabajan a distancia, ventilación adecuada, etc.).

Tipos de mascarillas se deben usar en función de las situaciones de trabajo

La primera medida a seguir es respetar la distancia de más de un metro entre cada persona. Si no se puede respetar esta distancia para ciertas tareas (transportar cargas pesadas en pareja, etc.), cada empleador afectado debe llevar:

  • Una mascarilla filtrante FFP1, preferiblemente sin válvula, especialmente en espacios cerrados mal ventilados. Una mascarilla FFP1 es un dispositivo de protección respiratoria. Está diseñado para proteger al portador contra la inhalación de gotas pero también de partículas finas en suspensión en el aire.
  • Una mascarilla quirúrgica tipo I. Una mascarilla quirúrgica es un dispositivo médico. Está diseñado para evitar que las gotas emitidas por el portador se proyecten hacia el medio ambiente. También protege al portador contra la proyección de gotas emitidas por una persona opuesta.
  • Una mascarilla alternativa (de tela) de categoría 1. Se diseña una mascarilla alternativa para evitar que las gotas emitidas por el portador se proyecten hacia los alrededores. También protege al portador de las gotas emitidas por una persona que está delante de él.

Las viseras o pantallas faciales también pueden ofrecerse, además de la mascarilla, en caso de contacto cercano con personas que no lleven una mascarilla. Protegen las membranas mucosas de los ojos del portador de las grandes gotas emitidas inmediatamente después de la tos por una persona cercana y de cara a la pantalla; no protegen contra las partículas que permanecen en suspensión.

En caso de esfuerzo físico intenso y de temperatura ambiente elevada, es necesario hacer pausas regulares, cuya frecuencia y duración se definirán en consulta con el servicio de salud ocupacional.

Estas mascarillas y protectores faciales se utilizan además de las medidas colectivas, organizativas y de higiene aplicadas para garantizar la salud y la seguridad de los empleados; las empresas deben seleccionar el tipo de mascarilla en función de los riesgos residuales incurridos en los puestos de trabajo.

Uso de la mascarilla, en caso de calor intenso

El uso de una mascarilla puede causar sensaciones de incomodidad (aumento de la temperatura bajo la mascarilla, acumulación de condensación, aumento de la humedad dentro de la mascarilla, visión obstruida, irritación de la piel…), y podría afectar a los parámetros fisiológicos (aumento de la frecuencia respiratoria y/o cardíaca).

Sin embargo, estas manifestaciones fisiológicas y de otro tipo varían según el tipo de mascarilla, la duración del uso, la intensidad de la carga física y otras limitaciones de la ropa. Las condiciones ambientales térmicas, incluyendo la alta humedad y la temperatura del aire, pueden acentuar este efecto fisiológico.

Se pueden hacer varias recomendaciones para tolerar mejor la mascarilla en tiempo caluroso:

Criterios de elección:

– En el caso de las mascarillas de tela alternativa, se debe favorecer el uso de materiales que sean lo más transpirables posible sin comprometer la eficacia de la filtración para reducir la temperatura y el nivel de humedad del aire dentro de la mascarilla. Prefiero las telas de color claro.

Términos y condiciones de uso:

  • Use la mascarilla sólo en situaciones incompatibles con la distancia física recomendada para el Covid-19.
  • Cambie la mascarilla usada tan pronto como se moje.
  • Reducir el tiempo de uso.

Medidas de organización:

  • Arregle los horarios para limitar el tiempo en que los empleados están expuestos al calor y la luz del sol.
  • Limitar o posponer el trabajo físico tanto como sea posible, en un lugar templado, a la sombra.
  • Aumentar la frecuencia y la duración de las pausas regulares.
  • Poner a disposición agua potable y animar a los empleados a hidratarse regularmente.
  • Reducir las molestias relacionadas con el calor enfriando la frente y el cuello, incluso cuando se usa una mascarilla.
  • En un ambiente interior, proporcione una ventilación adecuada y utilice el aire acondicionado cuando sea necesario para garantizar unas condiciones de trabajo aceptables. Cuando se utiliza el aire acondicionado, los flujos de los sopladores deben limitarse para que las velocidades del aire a nivel individual se mantengan bajas.

Obligaciones de la empresa para la limpieza de las mascarillas de tela que se usan en el lugar de trabajo

En el estado actual de la normativa, no hay ningún texto que prevea específicamente la limpieza de las mascarillas alternativas puestas a disposición por el empleador en el lugar de trabajo.

Por lo tanto, corresponde a la empresa elegir el dispositivo de limpieza que le parezca más adecuado, teniendo en cuenta la situación de la empresa, el equipo de que dispone, el número de empleados afectados, etc.

A este respecto, es útil pedir consejo al médico laboral. Se debe prestar atención a los siguientes puntos:

  • identificación rigurosa del circuito de mascarillas limpias y del circuito de mascarillas a limpiar dentro de la empresa (puntos de recogida, puntos de distribución, etc.),
  • identificación de las mascarillas para poder contar el número de lavados indicado por el fabricante.

El empleador debe pagar la manutención o, en su defecto, los gastos de mantenimiento.

La limpieza se puede organizar de tres maneras:

  • limpieza confiada a una empresa especializada: esta solución permite tener más garantía sobre el respeto del protocolo de limpieza de las mascarillas y asegurar una cierta trazabilidad. En vista del tiempo necesario para llevar a cabo el servicio de limpieza, esta solución tiene el inconveniente de que requiere una mayor reserva de mascarillas para asegurar la rotación necesaria en la frecuencia de los cambios, al menos cada 4 horas.
  • limpieza por la propia empresa: si dispone del equipo adecuado (lavadora y secadora), la empresa puede encargarse de la limpieza de las mascarillas atendiendo a los siguientes puntos:
    • sala dedicada a esta operación y asignación a esta tarea de un empleado específicamente entrenado en normas sanitarias,
    • el cumplimiento del protocolo de limpieza recomendado por el fabricante.
  • limpieza por el propio empleado en su casa: esta solución no es la mejor porque hace que el empleado sienta la necesidad de cumplir el protocolo de limpieza (eficacia, periodicidad, etc.) y puede hacer temer prácticas de limpieza heterogéneas.

¿Cómo debo lavar la mascarilla?

Vídeo extraído del canal de youtube Aragón TV